DEDUCCIÓN DEL SEGURO MÉDICO

El seguro de salud pertenece a ese tipo de gastos que no están directamente afectos a la actividad del autónomo y sin embargo la Ley de IRPF (artículo 30.2.5ª)  permite deducir, no solo las primas satisfechas por el autónomo sino también las del cónyuge e hijos que convivan con el trabajador autónomo siempre que sean menores de 25 años. La deducción, que actúa como una reducción de la base imponible, alcanza un límite de 500 euros anuales por persona y 1.500 por persona con discapacidad reconocida.

Puedes optar por deducirte el seguro en los pagos fraccionados del IRPF, reduciendo el pago a cuenta del modelo 130, pero también es posible hacerlo de una vez en tu Declaración de la Renta. En cualquiera de los dos casos, hay que seguir estas recomendaciones frente a posibles comprobaciones tributarias:

  • Conservar la póliza del seguro durante los plazos legales establecidos según la normativa tributaria.
  • Guardar siempre la documentación que justifica la prima satisfecha por cada asegurado. El documento acreditativo para la justificación del gasto no será factura, basta con el recibo bancario.
  • No olvides que la deducción del seguro de salud está sujeta a unos límites anuales en los que Hacienda pone el foco. Por ello debe quedar claro, cristalino, qué cuantía se imputa a cada asegurado.