Cómo realizar correctamente una factura ordinaria

Tanto si estás empezando ahora en el mundo empresarial como si llevas ya tiempo dentro del barco, sabrás que son multitud los tipos de facturas que existen. Sin embargo, serás más conocedor y estarás más familiarizado con uno u otro tipo en función del sector y la actividad que se desempeñe en tu negocio.

Una de las factura más usadas y conocidas en el mundo empresarial es la factura ordinaria, que es, por así decirlo, la factura más genérica y normal, la que emplea cualquier negocio para cobrar por los productos o servicios que ofrece. Te contamos en este post de manera detallada qué es la factura ordinaria.

¿Qué es una factura ordinaria?

Como te comentábamos, la factura ordinaria es la que se utiliza más frecuentemente. En ella se suele reflejar el precio de los productos o servicios que vendemos. En una factura ordinaria que, a su vez, puede ser de dos tipos (completa o simplificada), deberán figurar todos los datos sobre la operación de compraventa que se realiza.

El Reglamento de Facturación en su artículo 6 establece los requisitos de la facturas que a continuación detallamos. Debes tener presente que contar con un programa de contabilidad y facturación contribuye a un correcto seguimiento de los ingresos y gastos.

  • Número y serie. La numeración de las facturas dentro de cada serie será correlativa.
  • Fecha de expedición.
  • Nombre y apellidos, razón o denominación social completa, tanto de quien emite la factura tanto del receptor.
  • Número de Identificación Fiscal (NIF) atribuido por la Administración tributaria española o, en su caso, por la de otro Estado miembro de la Unión Europea, con el que ha realizado la operación el obligado a expedir la factura.
  • Domicilio del obligado a expedir factura y del destinatario de las operaciones que en ella se detallan.
  • Descripción de las operaciones, consignándose todos los datos necesarios para la determinación de la base imponible del impuesto, es decir, el importe total de la contraprestación, correspondiente a aquéllas y su importe, incluyendo el precio unitario sin impuesto de dichas operaciones, así como cualquier descuento o rebaja que no esté incluido en dicho precio unitario.
  • El tipo impositivo del IVA y del recargo de equivalencia si procede, así como el porcentaje de retencion del IRPF igualmente si es que procede, como ocurre con los profesionales.
  • La fecha en que se hayan efectuado las operaciones que se documentan o en la que, en su caso, se haya recibido el pago anticipado, siempre que se trate de una fecha distinta a la de expedición de la factura.

¿Te preguntas cómo proceder si te falta algún dato o has cometido alguna incorrección? Imagina que has emitido una factura con un CIF o un domicilio fiscal erróneos. Estos errores no son pecatta minuta precisamente y requieren la emisión de una factura rectificativa con numeración y serie diferente a la original. Será esa factura rectificativa la única válida de cara a Hacienda.

¿Necesitas un modelo de factura ordinaria y rectificativa? En Asesoría Julio Santiago ponemos a tu disposición un pack de modelos de facturas para que puedas generarlas a tus clientes particulares y profesionales.